El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha revisado su instrucción acerca del control y seguimiento de la fabricación de embalajes diseñados para el transporte de material radiactivo. Esta actualización, publicada el 9 de abril de 2026, busca reforzar los estándares de seguridad en el manejo de estos materiales que pueden representar riesgos significativos.

¿Qué implica esta instrucción?

La nueva normativa establece procedimientos claros para garantizar que los embalajes fabricados cumplan con los requisitos establecidos tanto a nivel nacional como internacional. En concreto, se distingue entre dos tipos de embalajes: aquellos que requieren aprobación de diseño y aquellos que no. Esta clasificación es importante, ya que el proceso de control será distinto dependiendo del tipo de bulto.

  1. Embalajes con Aprobación de Diseño:
  • Deben fabricarse de acuerdo con un certificado que valide su diseño.
  • Los fabricantes deben documentar meticulosamente el proceso de producción y las inspecciones realizadas.
  • Se requiere la participación de Organismos de Control (OC) para auditar y certificar que la producción cumple con los estándares de seguridad.
  1. Embalajes sin Aprobación de Diseño:
  • Para estos también debe existir documentación justificativa, aunque el control es menos riguroso.
  • El comprador de los embalajes tiene la responsabilidad de verificar que lo producido cumple con los requisitos.

Esta revisión responde a la experiencia acumulada desde la entrada en vigor de la anterior instrucción en 2015, donde se identificaron varios aspectos que necesitaban mejorarse, como el seguimiento de la producción de embalajes fabricados fuera de España o la comunicación de deficiencias en el diseño.

¿Por qué es relevante esta instrucción?

El transporte seguro de material radiactivo es crucial para la protección de la salud pública y el medio ambiente. Esta normativa busca garantizar que todos los aspectos, desde el diseño del bulto hasta su fabricación, se realicen siguiendo estrictas pautas de seguridad, minimizando así cualquier riesgo potencial. Los fabricantes, así como los compradores, deben cumplir con nuevos requisitos que fortalecen la garantía de calidad en el proceso de producción.

Además, el CSN también impone sanciones a quienes no cumplan con las nuevas directrices, asegurando así que la seguridad no sea una opción.

En resumen, con la actualización de la instrucción IS-39, se busca establecer un marco de confianza sobre la calidad y seguridad de los embalajes que se utilizan en el transporte de material radiactivo, asegurando el cumplimiento normativo y la protección tanto de los trabajadores como del público general.