La presidenta de las Illes Balears ha promulgado la Ley 1/2026, que deroga la Ley 2/2018 de memoria y reconocimiento democráticos, una medida que ha levantado un intenso debate en la sociedad.
Contexto
La nueva legislación se basa en la idea de que la historia y la memoria son cuestiones complejas y diversas. La presidenta argumenta que no debe ser el Estado quien imponga un relato único sobre la Segunda República, la Guerra Civil y sus consecuencias. Recuerda que la historia está llena de narrativas personales y familiares que deben ser respetadas y preservadas.
Principales Argumentos de la Derogación
Libertad de Expresión: La Ley 2/2018 fue criticada por considerar que limitaba la libertad de pensamiento y de opinión, lo que va en contra del artículo 20 de la Constitución, que protege estas libertades fundamentales.
Reconciliación en lugar de Divisiones: La nueva legislación busca evitar la reaparición de rencores del pasado y promover un ambiente de convivencia pacífica y aceptación entre los diferentes sectores de la sociedad. Se afirma que la verdadera memoria debe provenir de un análisis plural y no de una imposición política.
Preservación de Derechos Fundamentales: Se considera que la ley derogada atentaba contra varios derechos reconocidos en la Constitución, como la igualdad, la libertad ideológica y la libertad académica.
Disposiciones Finales
El nuevo marco legal también contiene medidas para garantizar la libertad de investigación histórica y la expresión de opiniones diversas sobre la memoria colectiva, lo que facilitará que historiadores y ciudadanos en general puedan compartir libremente sus visiones y análisis sin restricciones.
La ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación, marcando un cambio significativo en la narrativa histórica y cultural de las Illes Balears.